Mirador de Zamariain

Zamariain, podría decirse que es el mirador de miradores, ya no sólo por sus vistas, que también, sino por la formación geológica que lo hace imponente. Este saliente de piedra sobre el robledal de Orotz betelu, Olaldea y el río Irati, nos cautivará, con sus bellas vistas.- Si además nos acercamos en otoño, la gama cromática que reina a nuestro pies, nos enamorará. Es ese lugar al que llegas y no te quieres marchar. Pese haber oteado una y cien veces su horizonte, sus cumbres y las molduras de las laderas que forman el valle, una y otra vez, la vista, te pide un nuevo repaso. Un lugar donde la inmensidad de la naturaleza, nos sobrecoge.

 

El sencillo paseo balizado que nos lleva hasta el mirador, sale muy bien indicado, desde la misma carretera que atraviesa el pueblo de Garaioa y el ascenso, la mayor parte por pista, no conlleva dificultad alguna. 

Una vez en el mirador, tenemos dos opciones, la más clara y evidente, es volver sobre nuestros pasos, pero si te fijas, hay una pequeña senda que baja casi a la par del cortado y entre hermosas hayas, que nos llevará hasta el segundo mirador. Éste, menos conocido y no tan impresionante, pero que merece la pena visitar. Desde este punto sale una pista que nos llevará a juntarnos con el camino que hemos realizado a la subida.